Frasario

"Y todo comienzo esconde un hechizo"

José Knecht

8 nov. 2010

Trágico. Hesse

Fragmento:

"He vivido en su mundo, durante un tiempo casi llegué a considerarme su igual, he conocido la maravillosa voluptuosidad de revolcarse en el blando tejido de las palabras como el viento revolotea entre las tiernas hojas caídas en verano, de hacer sonar las palabras, hacerlas bailar, hacerlas crujir, temblar, restallar, cantar, gritar, helarse, tiritar, vacilar, solidificarse. Había personas que veían en mí un poeta, cuyos corazones servían de arpa a mis melodías. Pero, basta ya de esto, basta. Llegó esa época que usted también quiso mencionar antes, esa época en que toda nuestra generación  se apartó de la poesía, en que todos advertimos como un escalofrío otoñal: ya se han cerrado las puertas del templo, ya es de noche, y cae la oscuridad sobre los bosques sagrados de la poesía, ningún contemporáneo puede encontrar el hilo mágico que permite adentrarse en lo divino. Todo calló, los poetas nos perdimos en silencio en la tierra decepcionada a la que se le había muerto el gran Pan."

Y atentos a este increíble párrafo ( sí, sólo tiene un punto y sí, se entiende perfectamente. Y sí: no veas qué manejo)

" Conocía de antemano todas las peticiones que le traía el fiel tipógrafo de blanca barba; sabía que esa solicitud sería un asunto sin solución, tan sentimental como aburrido; sabía que no podía satisfacer los deseos de ese hombre y que el único favor que podía hacerle era escucharlo con expresión atenta, y, puesto que el solicitante, que llevaba muchos años trabajando en el periódico como tipógrafo, no sólo era una persona simpática y digna de consideración, sino también un hombre culto -de hecho un escritor apreciado, casi famoso, del periodo premoderno-, sus visitas, que según su experiencia tenían lugar una o dos veces al año y siempre con la misma finalidad y el mismo resultado, más bien fracaso, le producían al redactor una sensación mezcla de compasión y embarazo, que fue en aumento, hasta convertirse en fuerte malestar, cuando el visitante entró silenciosamente y cerró la puerta tras de sí sin un ruido, lleno de cautelosa afabilidad. "

2 comentarios:

Cartaphilus dijo...

Hesse tenía un traductor magnífico que le hacía justicia.
PD: Pobre Johannes

Anónimo dijo...

Trágico lo suyo xD

Los traductores de Hesse que he leído son sólo dos, pero siempre le hacen justicia :D

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Me gusta doblar los libros, subrayarlos, pero sobre todo leerlos. Me gusta mi gata, más que muchas personas. Hacer tartas. Dormir cuando pían los pájaros y estar en vigilia cuando otros duermen. Huyo del gentío. Las cosas complicadas.