Frasario

"Y todo comienzo esconde un hechizo"

José Knecht

17 mar. 2011

Senderos de Paz y Agonía


El acorazado Potemkin se oxida
Moribundo en el olvido
Y subyace en la memoria
De la herrumbre.

Es una hierba irradiada y joven
No radiante
                Quien la cubre,
O lo asesina.

Al mundo no le quedan muros
De piedra por derribar
Pero rápidamente olvidan,
                Cómo recordar.

Puedo crear imágenes
Emotivas, sumergidas
                Subversivas
En la más bella y cromática de las miserias
O leer en la oscuridad de una caverna
Con espesas sombras de una vida.
Crear paradojas  y esconderlas
Bajo el paráguas en tópicos días
                               De lluvia.
Fumar cigarrillos a escondidas
“liar tu piel y beber
Del humo de tu aliento”
Ver un pantalón roído y escribir
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Versos.

Pero no olvido; llamadme viejo.

Yo no sé ya
Qué tiempo queda para el final
Ni crear,
Sobre la belleza               
                               Lo artificial.
Y desdeño
El estilo que mancilla
La nueva escuela tan sectaria
Tan selecta
Del progreso desmedido
Del pedido por teléfono
Del despido, de Cupido en cueros
O vestido,
Del dinero a otros debido,
En definitiva
                               Del olvido
Que nos llena las yemas
De versos yermos,
                Tan muertos que ni en la guerra,
Y recuerdo, si recuerdo,
Se hizo poesía tan mala
                Como ésta.

Tener que asirse a la crin maltrecha,
Hedionda 
                  de los premios
Y homenajes, deudores,
Viejas glorias
Plañideros
Me escuece tanto
Como a la mujer el mar:
‘Puta de ojos verdes
Que se lleva a nuestros maridos’

El acorazado ha muerto
Pues todo lo caído en el
                               Olvido
No tiene derecho por derecho
A un recuerdo.
Se muere el mundo y el
Mundo escribe, todo el
Mundo, con derecho sobre el mundo.

Y a mí cada día más,
Más vacuos me parecen los periódicos,
Sus noticias, la radio
Y el agujero negro en cabezas de filósofos
Llenos de aforismos tiernos.

Permítanme poetas
Retirarme a mi encierro en los aposentos
Indignos de caverna 
                  Y de recuerdo
Huyendo del olvido que me aterra
                Y os gobierna.
Me voy a leer malditos,
A Poetas que bebían
                De otros Poetas.
Y no del mercurio líquido
Que os refleja
Y os alimenta,
Que convierte el mar de letras, tejido vivo
                En tierra muerta.

Adiós brizados pabellones,
Barcazas de hierro exhausto.
Se acabó vuestro tiempo
En el mar de poesía enhiesta,
En aras de puentes
De poesía muerta
Que conectan un mundo,
Dos tierras, multitudes
                               De ellas
Con versos de cerilla y nicotina,
De gomina, ceniza,
                Sonrisas
¿Qué? Sí
                Muertas.

Os han sajado los ojos tan dulcemente
Mis compañeros, camaradas,
                           Las cámaras
Que no sabéis que un vaso de agua
Cuesta vidas
Cuenta penas.

Y ya solo me queda ver desde mí
Caverna,
También ella en el olvido,
Cómo camináis felices por senderos
De paz fingida,
                Si,
                               De paz
Y agonía
Contra las cuerdas. 

3 comentarios:

Haidée dijo...

Me encanta, a ver si lo releo con menos sueño! Buenas noches. ^^

Alruin dijo...

Bueno, se intenta; igual lo que quería era quejarme, para variar. Que soy un quejica

bea meapalea dijo...

pues me gusta cómo se queja usted.

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Me gusta doblar los libros, subrayarlos, pero sobre todo leerlos. Me gusta mi gata, más que muchas personas. Hacer tartas. Dormir cuando pían los pájaros y estar en vigilia cuando otros duermen. Huyo del gentío. Las cosas complicadas.