Frasario

"Y todo comienzo esconde un hechizo"

José Knecht

30 nov. 2009

Epístola por encargo

A la señora Rallo

Somos en Málaga a treinta de Noviembre, que buen mes nos de Dios si es que realmente puede dado lo poco que de él queda. A usted señor letrado, que bien recibí su carta tiempo ha, como al menos dos semanas pasadas que me mandó, y yo al buen servir hice buen hacer, le concluyo una misiva referida a alguien. Y como yo bien entendedor soy, y hube las manos de hacerla el día antes de poder recibir el cartero la referida misiva y poderle llegar a usted me quedó de esa manera, y no de la que yo querría. Sin embargo le pido a usted Letrado, que más sabe usted de lo que hablo el doble o más, humildemente que me ilumine, porque me hubo una duda en su mandato sacudido alguna que otra vez la sien. Se las explicaré tranquilamente, y su razón me impondrá las respuestas que ahora anhelo.
Y es que verá señor que cuando me hube en una reunión de amigos entre Fígaro, que buena y poca vida le diera el señor Larra, el amable lobo de Hesse y más seres imaginarios, desde duendes a ovejas, me pregunté , y les hice saber mi pregunta a todos, sobre en qué está basada la representación artística. Muchas inspiradas ideas surgieron a lo largo de tamaña conversación, pero cuando Fígaro me preguntó sobre lo que yo pensaba, con gusto aclaré en exponerle mi visión de la creación artística y el summun, a mi modo de ver las cosas, sobre el mismísimo arte.
Me atreví a comenzar, y le explico, letrado diciendo que realmente, mágia, crear mágia con los dedos siempre ha sido mágico, obvio. La ambiguedad con la que las manos destilan lentamente un producto nos ha maravillado desde la antiguedad. Es tan dificil, que a aquellas personas tocadas, mágicas, se las ha llamado hijos del éter, tocados por Dios, o simplemente artistas. Tan difícil como eso, una palabra nueva, crear un término nuevo para definir un concepto, un comportamiento del ser humano derivado de la creación de cosas materiales o no. Materiales o no porque, todos hemos caído prendados de un MiguelÁngel, por supuesto; pinturas donde se magnifíca la gloria y se perpetua de misma manera el hacer mágia y crear a través de lo creado, de ser Dios por un momento; pintar, pintar tal y como se puede disfrutar la creación. O también maravillado por la escultura o arquitectura más virtuosa, pirámides, Artemisa, Eiffel, el pensador. Pero, hay creaciones que toman formas invisibles y nos destruyen, construyen a placer. Mozart algo sabía de eso, asi como Bach, Strauss y Hesse. Construyeron un arte, una maravilla invisible para la humanidad y le dieron el nombre de música. Pero sin duda, a mi parecer, y me hayo como testigo de la posible herejía, que el arte más preciso, o si no, el más versatil, es el de la escritura. Claro que una imagen vale más que mil palabras, pero partimos de que el arte como concepto, inevitablemente parte del conocimiento de lo cognoscible, y por concluyente, de la vista necesariamente para algunas representaciones artísticas, el arte es dependiente del total captamiento del mismo. Una imagen, así puede ser imposible de describir no solo en mil, o dosmil palabras, sino millones si realmente quisiéramos captar todos los detalles que en realidad obviamos al paso del tiempo. Imagínense pensando en cada fotograma de su vida sobre todo, absolutamente todo el conjunto de objetos y sensaciones captadas por su vista; terrorífico. El arte, así, visto como parte gráfica o con volumen que es capaz de causarnos sensaciones más allá de la normalidad, es pues imposible de describir e inevitablemente más vistoso que otros modos de creación artística. Visión y oido comprendidos como indispensables para la creación o captación de un arte en su totalidad; o la genialidad. Pero en instancias más complicadas, ilógicas y oníricas encontramos la representación de un arte completamente creador e ilimitado, la literatura.
Muchos ya alzaron la mano a preguntar, el compañero lobo escuchaba con atención porque por ahora había nombrado el arte que él comentaba como placentero, pero Fígaro, más mundano me acercó que la definición artística más bien era suya y que se refería a placeres menos exaltados. Así pues el duende me siguió dando la palabra entendiendo por tanto que por supuesto mi exposición, la que le remito para su análisis señor letrado, no había concluido.
Retomé el tema, y es que el arte, suele sucederse en una sola dirección, y la literatura va más allá. Digamos que el camíno lógico del arte va desde la imaginación a la creación, para establecerse como arte, creando y descreando a placer sensaciones que pueden ser medianamente descritas o no. Sin embargo, la literatura la encontramos como un elemento también humano, creador de arte, uno capaz de rebasar conceptos y unidades y de ser global y extenderse más allá de barreras de cualquier tipo- aunque bien pensado, esto suele ocurrir con la mayoría de expresiones artísticas-. De igual manera, el camino con el que nace y se desarrolla la literatura no es tan simple como el del arte normal; es pues que, como cualquiera, nace de la imaginación, expresión exacerbada de una realidad que empeñamos en hacer más real de lo que es. Somos tuertos los pocos que vivimos en este mundo cegado por la realidad. El camino, concurre nuevamente desde la imaginación, y allí concreta la forma para luego ser expresada; imaginación entendámosla en este momento como pensamiento humano creador o artístico que es capaz de transmitir las sensaciones del artista al imaginar la creación o otros que el autor no sintió de igual manera.
Una vez creado, elaborado como creación literaria, este arte es expresado en forma de letras y signos de diferente índole que inevitablemente crea una respuesta en un individuo dado después de su comprensión, la comprensión del arte. Es entonces cuando la expresión del arte ha tenido lugar. Pero en la literatura el arte no acaba en su expresión y magnificencia, o en el hacer del receptor o receptores un recipiente de sentimientos de diferente índole según la persona y la expresión artística. Lo majestuoso de la literatura subyace en la capacidad de volver a imaginar el proceso creativo del artista, sino en su total complejidad, al menos en parte. O si no, simplemente ser capaces de volver, desandar el camino, y llegar a la más terrible imaginación a través de la literatura. Y así como en la pintura existen elementos que se elevan sobre otros, al igual que en la escultura o la música. En la literatura, de este modo, también existen puntos álgidos dentro de sí, y es la creación de personajes, tipos o no. Digamos que expresiones artísticas como la pintura y la escultura han imitado de forma perfecta y exahustiva la realidad humana; y encontramos trazos realmente perfectos en obras donde podemos ver signos de humanidad. De alguna manera siempre nos ha fascinado la reproducción humana como objeto artístico, imitaciones de la realidad que podrían pasar desapercibidos en un mundo ciego. Pero la literatura ha creado, no solo imitado el mundo. A partir de la imaginación y mediante su expresión artística ha creado; a veces desde cero, no solo múndos o situaciones; sino incluso personas reales. Pero jugar a ser Dios , bien saben los hijos del éter que es difícil, complicado, casi imposible. Por eso no nos podemos referir a cualquier libro como arte, al igual que tampoco por cualquier pintura nos decantaremos, o de igual forma en la escultura o música, dado que en algunos, como en cualquiera, su expresión será más o menos precisa y conforme. Pero partamos de obras que merecen el dote de arte ¿Cómo con una expresión artística tan vaga –admitamos que es la menos llamativa, vistosa de las expresiones- puede este arte ser tan constructivo y creativo como para rebasar los límites del camino del arte? Hemos visto creaciones nacer, crecer, personas morir, perecer de forma fatídica; los mejores días de su vida, los primeros y los últimos, y no solo eso. Hemos visto la representación de su pensamiento, la evolución psicológica de una persona expresada no sólo en actos; para lo cual la pintura sería mucho más precisa; sino expresada en pensamientos. Obras que contienen un gran calibre de intimismo personajístico describen procesos de pensamientos de personas inventadas a niveles de complejidad equiparables a los que puede tener una persona real, dado que, inevitablemente, los personajes están vivos. ¿Cómo puede pensar igual Hesse y su lobo, o lo que es peor, no pensar igual? Porque la realidad es tanto imaginación, en cuanto al valor que queramos darle a la imaginación conforme a la realidad. Quizá sea por este motivo: la émula o digamos la creación de un proceso de pensamiento al que define al personaje como persona real; todo esto, lo que hace que sea como parte del arte de la literatura, el nivel más alto de profundidad.
Aquí hice una pausa, dado que comprendí que el auditorio estaba cayendo bajos brazos mitológicos que son de buen dormir. Y por supuesto no pretendo aburrirle a usted señor letrado, pero me hallé en la necesidad de concluir tras una acalorada conversación con el duende, sobre la palabra “deídtico”, pero eso son menesteres menores y es más bien un diálogo.
Les concluí queriéndo contar, que la expresión creatíva, artística de la literatura misma, se ejecuta en el placer de la creación de personajes, la evolución personal intimísta que realiza uno de estos, es bien conocida y tratada, se conoce como evolución psicológica de los mismos, y hay muchos y muy buenos estudiosos en este menester ocupádos. Preguntaron entonces que qué más daba y en qué se diferenciaba una creación plástica de una imaginaria. Y más bien les dije, que aunque en la expresión final son , aparte de inferiores a la imaginación dada que esta es casi ilimitada, diferentes entre sí también. Y que no sólo en el significado, que es lo que su duda atendía, sino también en la finalidad misma de este. No hay una Celestina, no hay sólamente un Don Juan, hay miles, millones, tantos como la imaginación de cada lector ha experimentado al leer libros en los que aparezcan personajes. Y no acaba aquí, y por eso dije que trascendía barreras, y no solo linguísticas o étnicas, sino que van desde la literatura a la imaginación, y de la imaginación a otras expresiones del arte, como la pintura, o más allá aun, y admitamos ya el nivel de complejidad. Desde la imaginación, a la imaginación de otra persona mediante la conversación. ¿Porqué todos sabemos qué es un Don Juan y una Celestina, y en tercero de Filología Hispánica aún hay gente que no se la ha leido?. Simple Arte.
Y esque Giocconda habrá siempre una, celestinas y don juanes, bueno, de eso ultimamente está lleno el mundo. – Concluyó mi compañero de cuarto Fibonacci-
Ahora bien, le pido sabio letrado que me exponga su visión del tema mismo, por no querer estar en el lado del que yerra. Me disculpo además no obstante, si mi pluma se ha extendido más de lo que yo pensé y aun más de lo que vos quisiérades; mas fuisteis vos letrado quien me pidió que expusiera mi parecer sobre tan complicado tema. Les diré a mis amigos de reunión que mandé alguna copia de nuestras conversaciones, y si quisiera usted más no dude en pedirmelas. No más, sino que Nuestro Señor sea en vuestra guarda y os guarde de malas compañías y peores amistades.

De Málaga a treinta de Noviembre del año dosmil nueve.

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